Para qué es el arte

[¿PARA QUÉ ES EL ARTE?]

Podrías pensar que existe una respuesta sencilla para esto después de todo, solemos tener la respuesta del para qué son la mayoría de las cosas como esto o aquello.

Y la gente abarrota los museos como nunca antes, por lo que sin duda tienen sus motivos. Pero cuando se trata de arte, tenemos un miedo extraño de preguntar directamente, para qué podrá ser todo esto, porque bueno, «todos excepto tú podrían tener ya clara la respuesta». «Es tal vez demasiado obvia», «es tal vez demasiado complicada.

» El resultado es un silencio incómodo, y un montón de confusión. Pero quizá no debería ser tan difícil decir para qué es el arte. Tal vez podamos ser acertados al asignar propósitos específicos y claros al arte. Te presentamos cinco cosas que el arte podría ser capaz de hacer por nosotros.

 

[1 EL ARTE NOS DA ESPERANZA] Es un hecho evidente, pero sorprendente, que las obras de arte más populares del mundo muestran temas bonitos: gente feliz, flores primaverales, cielos azules.

Esta es la postal más vendida en todo el mundo, del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York. Este entusiasmo por lo bonito, molesta profundamente a los tipos serios. Se preguntan: «¿Las personas han olvidado lo que es realmente la vida?» Pero eso parece una preocupación fuera de lugar. Necesitamos rodearnos de cosas bonitas, no porque estemos en riesgo de olvidar las cosas malas.

Sino porque precisamente los problemas nos pesan tanto, que estamos en peligro de caer en desesperación y depresión; por eso es que lo bonito importa. Es un emblema de esperanza lo cual es un logro. Todo lo bonito: las flores, el cielo azul, y niños en el campo, son esperanza «embotellada y preservada», a la espera de cuando la necesitemos.

 

[2 EL ARTE NOS HACE SENTIR ACOMPAÑADOS] El mundo suele demandar de nosotros siempre una sonrisa, pero debajo de la superficie, se oculta mucha tristeza y remordimiento que no expresamos, por miedo a parecer raros o perdedores. Algo que el arte puede hacer es tranquilizarnos respecto a la normalidad del dolor. Puede ser triste con y para nosotros, ya que algunas de las obras de arte más importantes del mundo han sido amadas por su capacidad de hacer el dolor que hay dentro de todos nosotros más públicamente visible y disponible.

Como poner una pieza musical triste, o una pintura sombría, no tienen que deprimirnos, más bien, nos pueden dar un agradable sentimiento, de que el dolor es parte natural de la condición humana. El arte combate el falso optimismo de la sociedad comercial. Está ahí para recordarnos, con dignidad, que toda buena vida tiene cantidades extraordinarias de confusión, sufrimiento, soledad, y angustia incluidas. Y que, por lo tanto, no debemos aumentar la tristeza pensando que hemos de ser raros simplemente por experimentarla mucho.

 

[3 EL ARTE NOS RE-EQUILIBRA] Todos somos un poco desequilibrados de alguna manera y somos demasiado intelectuales o emocionales, demasiado masculinos o femeninos, demasiado tranquilos o demasiado inquietos. El arte que nos gusta suele ser algo que nos atrae, porque contrarresta lo que nos hace falta: nos compensa. Cuando nos conmueve una obra de arte, puede ser porque contiene dosis concentradas de cualidades que necesitamos más en nuestras vidas. Tal vez está lleno de la serenidad que admiramos, pero que no tenemos suficiente.

Tal vez posee la ternura que anhelamos, pero que nuestro trabajo y nuestras relaciones actualmente carecen. Tal vez está recubierto del dolor y el drama que hemos tenido que reprimir, pero con los que queremos entrar en contacto. A veces, la sociedad completa se enamora de un cierto estilo de arte, porque está tratando de reequilibrarse a sí misma.

Como Francia a finales del siglo 18, que quería a David como un correctivo a su decadencia, o Gran Bretaña en el siglo 19, que buscaba a los prerrafaelitas para contrarrestar los efectos de la devastadora industrialización. El arte que un país o una persona llaman «bello» te da las claves fundamentales de lo que falta en ellos. Está en el poder del arte, ayudarnos a ser más completos, más equilibrados y más sensatos.

 

[4 EL ARTE NOS AYUDA A VALORAR] Los medios de comunicación están constantemente insinuándonos qué es lo glamoroso e importante. El arte también nos habla de lo que es glamoroso e importante, pero afortunadamente, -tomando en cuenta que no fuiste invitado de nuevo a los Óscares este año- por lo general se enfoca en cosas muy diferentes. Albrecht Durer hace que el pasto se vea glamoroso, John Constable lleva nuestra atención hacia el cielo, Van Gogh nos recuerda que vale la pena prestar atención a las naranjas, Marcel Duchamp nos desafía a mirar de nuevo a lo aparentemente mundano.

Estos artistas no están falsificando el glamour de cosas que sería mejor ignorar y están justamente revelando el valor que ha sido descuidado por un mundo con un retorcido e injusto sentido de lo realmente importante. El arte devuelve el glamour a su lugar correcto, destacando lo que realmente vale la pena apreciar.

 

[5 EL ARTE ES PROPAGANDA DE LO QUE REALMENTE IMPORTA] Nada parece más lejos del buen arte que la propaganda; el tipo que te anima a luchar, o a qué gobierno apoyar. Sin embargo, una manera de pensar sobre el arte es que sí es una especie de propaganda, en el sentido de una herramienta que motiva e impulsa hacia una causa. Sólo que es propaganda en nombre de algunas de las emociones y actitudes más valiosas y bonitas del mundo. Que utiliza sus habilidades para renovarlas de forma atractiva y accesible.

Puede que sea propaganda sobre la vida sencilla, o sobre la necesidad de ampliar horizontes personales, o sobre un enfoque más divertido e inocente de la vida. Es una fuerza que se alza por los mejores aspectos de la naturaleza humana, y les brinda soporte y autoridad, en un mundo ruidoso y distraído.

Por mucho tiempo, el arte ha provocado una exagerada reverencia y misticismo, por su propio bien. En su presencia, ocurre como conocer a alguien muy famoso: nos ponemos tiesos y perdemos nuestra espontaneidad. Deberíamos más bien relajarnos frente al arte, como ya lo hacemos con la música, y aprender a usarlo para lo que realmente es. Como una fuente constante de apoyo e inspiración para lo mejor de nosotros mismos.